Lo peor de las despedidas suele ser cuando éstas no son posibles, porque como casi todo en esta vida vida depende de dos personas. Tengo tantas preguntas y tan pocas respuestas, tantas cosas por decir y nadie que las escuche.
Esta mañana te miraba, embobada, pensando en si aún tus besos aún sabrían igual o habrían cambiado, si tus brazos aún abrazarían de aquella manera, y aqui me tienes, con estas ganas de gritar por la ventana que te necesito, pero no importa lo que grite, no importa lo que haga, ni a ti ni a nadie, ni si quiera a mí, despues de todo.
La terapeuta me pregunta inquisidora si volvería contigo, y yo que he aprendido que ante todo tengo que respetarme a mi misma le contesto que no lo sé, que no sé si podría resistirme a ti, que tu sigues siendo para mi lo más importante aunque yo siga luchando por apartarte de mi vida ( un absurdo cuando tu ya me apartaste de la tuya)
Aqui me tienes de nuevo, soñando a 100 metros del suelo y despierta que llamas al timbre de mi casa para decir que estas en la puerta, o a mi movil pq quieres dar un paseo, o que llega un mensaje diciendo que me hechas de menos, y no hago más que flotar, pero es como aquella canción de "varco a venus", ya sabes...¿a quien quiero engañar?